Es la pregunta más común del inversionista que empieza: "¿meto la plata en un CDT o en un fondo?". Y la respuesta honesta es la que nadie quiere dar: depende de para qué es esa plata. Comparemos sin humo.
CDT: el préstamo al banco
En un CDT (Certificado de Depósito a Término) le prestas tu dinero al banco por un plazo fijo — 90, 180, 360 días — y el banco te paga una tasa pactada desde el día uno. Sus superpoderes: certeza total (sabes exactamente cuánto recibirás y cuándo) y seguridad alta (en Colombia, el seguro de depósitos Fogafín cubre hasta cierto monto por entidad). Su debilidad: tu plata queda congelada hasta el vencimiento, y si la tasa que te pagan es menor que la inflación, tu poder de compra en realidad retrocede aunque el número crezca.
Fondos: la canasta gestionada
Un fondo reúne el dinero de muchas personas y lo invierte en una canasta de activos (renta fija, acciones, o mezcla, según el tipo de fondo). Sus superpoderes: diversificación instantánea, montos de entrada bajos y en muchos casos liquidez rápida (retiras en días o incluso el mismo día según el fondo). Su debilidad: el rendimiento NO está garantizado — puede ser mayor que un CDT... o menor, e incluso negativo en periodos cortos, especialmente en fondos con acciones.
El duelo, cara a cara
- Certeza: gana el CDT por goleada. El fondo promete potencial, no cifras.
- Potencial de rentabilidad a largo plazo: ganan los fondos (sobre todo los que incluyen acciones o los indexados/ETF).
- Liquidez: ganan los fondos abiertos. El CDT te casa hasta el vencimiento.
- Simplicidad: empate. Ambos se abren hoy desde el celular en entidades reguladas.
- Protección contra la inflación: depende de la tasa: exige siempre comparar la tasa del CDT contra la inflación anual de tu país.
Y la regla final de siempre: solo entidades vigiladas por la autoridad financiera de tu país. Rendimientos "garantizados" por encima del mercado en entidades que nadie regula tienen nombre: estafa.
Este contenido de NeuroCash es únicamente educativo e informativo y no constituye asesoría financiera, legal ni tributaria. Los ejemplos y rendimientos son ilustrativos y no garantizan resultados. Cada decisión financiera es responsabilidad de quien la toma.
